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Twin Tones: surf rock mexicano en Madrid

Hay muchas formas de conocer a un grupo o una canción, todas pueden ser buenas. Si el grupo funciona el resto es secundario, pero en ocasiones la historia puede ponderar el sonido. Ayer actuaron en Madrid Twin Tones, una banda de surf rock mexicana con mucha clase. La historia se remonta a media mañana de ese mismo día, y a un encuentro casual en la centenaria Gran Vía. La curiosidad es una bendición humana.

Veo a cinco tipos con pintas raras, uno se detiene y me pide un cigarro. Lo enciende, me mira, y con acento de DF me dice, “la chicas son muy lindas por aquí, güey”. Asiento, fumo y pregunto. ¿Quiénes sois? Eduardo, un mariachi en la veintena me responde. “¿Conoces a Los Coronas?” Asiento. “Pues más o menos”. Todavía no sabía que en las primeras aventuras mexicanas de la banda de Fernando Pardo, estos chicos fueron sus compañeros de viaje, “sus hermanos manitos”, como me contaría más tarde. Charlamos un rato más de Madrid y de chicas, apagamos el cigarro y cada uno sigue su camino. Ni Eduardo, ni servidor, contábamos con reencontrarnos horas más tardes tras su actuación de la Sala Boite.

Con un notable retraso salen al escenario cinco tipos vestidos con pantalón negro, camisa blanca y un pañuelo anudado a modo de pajarita. Todos lucen largas patillas. Eduardo no, tampoco viste en blanco. Él es el trompetista de la banda y sigue la tradición mariachi, tal vez por eso vista de riguroso negro. La explosión es instantánea, contundente. Rock salvaje, sonido western, sudor a raudales en una sala llena, que les recibe con entusiasmo en su primera visita más allá de sus fronteras.

Primero se presentan solos, más tarde acompañarán a Daddy O´Grande, miembro fundador de los Straitjackets, eso sería después. Entre el público se esconde Fernando Pardo, luce sonrisa de orgullo. Son sus niños, su legado, sus alumnos. De hecho el sonido recuerda sin remedio al estilo de la banda de Malasaña. Una actuación memorable, con el público encendido y rebosante. Es difícil resistirse. Pardo me comenta, a propósito de su actuación en el pasado FIB, que hay que enseñar a la gente que el rock es “cool”. “Hay que meterse en el corazón del Indie para dinamitarlo desde dentro”.

Termina el concierto y compartimos unas cervezas con Eduardo, me firma su último disco y me pide otro cigarro. Está emocionado por la asistencia a su primer concierto en el extranjero. Tan pronto ve a Pardo, ambos se funden en un largo abrazo. Según se da la vuelta, Pardo señala que han llegado a España en el momento justo. “Hace cinco años, que hubiese tanta gente era impensable”. Está orgulloso, feliz por un reencuentro que se confirmará sobre el escenario del Gruta 77 el próximo 4 de febrero.

La noche pasa volando entre risas, historias y conversaciones que se van hilando y fundiendo. Muchas sonrisas, buena música.

TEXTO: ALFONSO CARDENAL

FOTO: VANESSA PASCUAL

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2 Comments

  1. Masquecine
    25 Febrero 2010

    Hola Gabriela, muchas gracias por tu comentario. Tuvimos la suerte de conocerlos después del concierto y además de ser unos grandes músicos son unos chicos estupendos. Muchas gracias.

  2. gabriela castellon
    24 Febrero 2010

    hola soy de guadalajara jalisco MEXICO estos chicos son la onda yo tengo la suerte de conocer a eduardo y lo kiero mucho es la persona mas linda ke e conocido ke bien ke los apoyen :::::suerte pra todos y saludos:::::

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