Hay pocas voces que no afirmen que The Band fue una de las mejores bandas de los años dorados del rock n roll. Francamente resulta difícil encontrar alguna mejor. Por el contrario la historia de estos chicos de Canadá, que acompañaron a Dylan es sus días más grandes, es poco conocida. The Band se formó en los bares de Canadá bajo el nombre de The Hawks, siendo la banda de compañía de Ronnie Hawkings, un grupo de jóvenes talentosos, multi instrumentalistas y ambiciosos. Cuando hubieron superado al maestro levaron anclas. Primero lo intentaron en solitario con poco éxito, luego llegaron a un acuerdo para ser la banda del gran bluesman Sony Boy, pero éste falleció antes de empezar a trabajar juntos.
Y a todo esto, un tipo que les había escuchado se los recomendó a Bob Dylan que andaba buscando banda para la larga gira que se le avecinaba. Llegaron a un acuerdo y en seguida se vieron inmersos en la gira más polémica de la historia junto a la que protagonizaron los Beatles por los EEUU tras declarar que eran más conocidos que Jesús. Robbie Robertson (guitarra), Richard Manuel (piano, armónica, batería y saxofón); Garth Hudson (órgano, piano, clavinete, acordeón, sintetizador y saxofón); Rick Danko (bajo, violín y trombón) y Levon Helm (batería, mandolina, guitarra y bajo) se unían a Bob Dylan en Inglaterra para presentar la nueva cara eléctrica del héroe de la canción protesta. Y claro, la gente se escandalizó. Bien puede verse en “No Direcction Home” de Scorsese o en el mítico directo de Manchester. The Band, que todavía no se llamaba así, aportaba a Dylan el fondo perfecto para su mutación. Y ese camino ya no tenía marcha atrás.
Hubo varios intentos de entrar en el estudio con Dylan, pero Bob no encontraba el sonido, finalmente sólo Robbie Robertson entró en las grabaciones del “Blonde on Blonde”. The Band ya tenía su hueco, aunque no grabarían con Dylan hasta otro directo, el magnífico “Before the flood” y unas grabaciones piratas que aparecieron décadas después bajo el nombre de “The Basement Tapes”.
En 1968 veía la luz el primer trabajo de The Band, “Music from Big Pink”, un aplaudido álbum que contaba con tres canciones de Dylan, y un año después aparecía el que es conocido como el disco marrón, un excelente álbum de rock, country y algo de psicodelia.
En1976, y aparentemente cansados de la constante carga de trabajo, el grupo se retiró de las giras con un masivo concierto de Día de Acción de Gracias, el 25 de noviembre. Acudió una lista estelar de invitados, talentos como Hawkins, Neil Diamond , Neil Young, Joni Mitchell, Muddy Waters, Dr. John, Bob Dylan, Van Morrison, Ringo Starr, Ron Wood o Eric Clapton. Martin Scorsese se encargaría de inmortalizar esa noche en el gran documental, “The Last Waltz”, un concierto que empieza con la vieja leyenda “This DVD should be play loud”.
Luego cada uno siguió su carrera con distintas suertes, hubo alguna reunión como la de 1983 pero no fue completa y su peso musical ya no era el mismo. Tres años después de aquello Richard Manuel se suicidaba en un hotel de Florida, padecía un severo alcoholismo crónico. En 1999 fallecía Rick Danko mientras dormía y ahí se acababa The Band, un triste final para una de las mejores bandas de la historia y todo un referente musical. Robbie Robertson sigue en activo, recientemente se ha encargado de la música de la última película de su amigo Scorsese, “Shutter Island”. De eso vive, ha sido músico y productor musical de los grandes trabajos de Scorsese, “Toro Salvaje”, “Casino”, “Gans of New York”, “Infiltrados”..
ALFONSO CARDENAL

Magnífico artículo pero sólo un detalle: en la gira inglesa con Dylan Levon Helm no estaba a la batería. Su lugar lo ocupó Mickey Jones.
Se me caen las lágrimas de emoción cada vez que oigo este tema. El DVD The Last Waltz es algo que cualquier aficionado al rock y a la música en general debería de ver al menos una vez. Una concentración de talento en su apogeo raramente vista y casi irrepetible.