Con las cárceles sobre la mesa… (Las dos vidas de Andrés Rabadán)

rabadan_masquecineLas dos vidas de Andrés Rabadán cuenta la historia de, efectivamente, Andrés Rabadán; quizá más conocido como “el asesino de la ballesta”. Se trata de un reflejo bastante fiel de la realidad, no obstante, contado a través de recursos cinematográficos, incluso poéticos, y siempre huyendo de la violencia y el morbo, tal y como asegura el director, Ventura Durall.

La película comienza con Andrés ya en la cárcel, después de haber matado a su padre y haber hecho descarrilar tres trenes en 1994, afortunadamente sin víctimas. Alex Brendemühl es el encargado de dar vida a este singular  asesino, que fue condenado a 20 años de prisión y fue tratado como un enfermo mental durante años, hasta que después, su situación pasara a quedar un tanto ambigua. El resto de su vida, desde la infancia, se va descubriendo a través de recuerdos, sobre todo inducidos por Sarah, la nueva psiquiatra de la prisión.

Andrés ha intentado escapar de la cárcel en tres ocasiones, y en un principio, planea su cuarta huída, sin embargo, la aparición en escena de Sarah, y sobre todo de Carmen, una empleada y enfermera nueva en la prisión, interpretada por Mar Ulldemolins, provocan un giro de 180 grados en la conducta de Andrés, que olvida la idea de fugarse y tratará de salir por las buenas.

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(Foto: Ventura Durall, Mar Ulldemolins, Andrés Herrera y Alex Brendemühl)

Casi todos los miembros del reparto han tenido algún tipo de contacto con Rabadán en la cárcel, y todos coinciden en que se trata de una persona afable, educada, tranquila, y a la vez muy inteligente y hábil, con un mundo interior que trata de sacar a la luz a través del arte  En palabras del propio Alex,  “estos encuentros sirvieron para captar la esencia del personaje, pero no para hacer una copia” además, “puede que tenga una imagen un tanto distorsionada, pero es inevitable después de haberme metido en su piel.”

Se trata de una película  con una estructura circular que invita a la reflexión, no sólo al entretenimiento; y que a través de un eclecticismo que no se decanta ni por un lado ni por otro, pone sobre la mesa temas un tanto polémicos, como es el caso de la relación funcionario-preso, e incluso la efectividad del sistema penitenciario de cara a la reinserción social.

Con tales cartas sobre la mesa, cabe mencionar también que hay ciertas bombonas de “oxígeno para tanta oscuridad”, tal y como explica quien da vida al papel de Jordi (Andrés Herrera), el mejor amigo de Rabadán en la cárcel. En este caso, se creó un personaje que no existía como tal, que no se inspiró en nadie, sino que nació exclusivamente al servicio de la película para dar el toque de humor, y sobre todo de optimismo.

La idea original de este proyecto se remonta al año 2000, cuando Ventura Durall visitó una exposición de las obras de arte de Rabadán. A partir de ese momento quedó fascinado con la historia, y el preguntarse “cómo alguien con tanto talento podría haber hecho…” le llevó a comenzar a intercambiar cartas con él, ya van más de 300, y a realizar visitas casi mensuales a la prisión.  Esta aproximación dio como primer fruto un vídeo documental titulado El Perdón, y con posterioridad, se consolidó este largometraje, debut de Durall como director.

Las dos vidas de Andrés Rabadán se estrena en cines el 4 de diciembre.

SARA SÁNCHEZ

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One Comment

  1. Dani
    25 Noviembre 2009

    Tiene muy buena pinta esta peli, además de que cualquier haga Brendemühl suele gustarme.

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