masquecine_2soulkitchen

“Soul Kitchen”, el lado alegre de Fatih Akin

La vida necesita a la comedia, vive de las risas, de los momentos que alegran las tardes tristes. La comedia es necesaria, cierto, pero de un tiempo a esta parte el cine comercial ha caído en lo fácil, en lo burdo, soez y estúpido. Se ha perdido inteligencia y poco a poco nos reímos de cosas más estúpidas, nos conformamos con menos, exigimos poco. “Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína”, la irónica frase de Groucho Marx parece haberse instalado en el cine actual.

No hay buenos cómicos haciendo comedias, ese es el principal problema. Al revolucionario le llaman Borat, se escucha que “Resacón en Las Vegas” es de lo mejor en años, el Robert de Niro que me quitó el sueño con “El cabo del miedo” es de los tipos más graciosos, Woody Allen está lejos de sus mejores años, y aún así sigue siendo de lo mejor. La situación no es halagüeña. De vez en cuando aparecen agradables sorpresas como “Juno” o “Pequeña Miss Sunshine”, pero no hay mucho más.

Por eso el debut cómico de tipos como Fatih Akin resulta un soplo de aire fresco. “Soul Kitchen” no es la película del año, tampoco es de lo más destacado del director, si quiera resulta realmente graciosa, hablando de carcajadas, pero es un soplo. Tras dos películas de una gran carga emotiva, Akin necesitaba un receso antes de afrontar el final de su personal trilogía sentimental. Un descanso merecido. El director turco-alemán ha mirado atrás en el tiempo, a su Hamburgo juvenil, a lo que solía hacer. De todo eso ha rescatado el escenario de su última historia. Un viejo y destartalado restaurante con aura de sitio especial. Alrededor de ese local, y de las personas que trabajan en él, se entablan las relaciones humanas que dan sentido al escenario. El dueño, el hermano ex convicto, la camarera, un cocinero, la novia en el extranjero del dueño, una masajista y un malvado viejo amigo. Entre cervezas, música soul y comida se van presentando los enredos por mantener abierto el local.

Una buena cuadrilla de actores, seleccionados por la mujer de Akin, entre los que destacan las interpretaciones de Birol Ünel, que brilla en la comedia tras su éxito dramático en “Contra la pared” (Akin, 2004) y de Adam Bousdoukos, co-guionista de la historia y actor principal. La calidad del trabajo de Akin se vuelve a mostrar en cada plano, en el desarrollo de los personajes a los que dota de un trasfondo necesario, en la facilidad para contar historias de un modo natural y cercano. Todas estas virtudes, y la de saber comprender a sus personajes, elevan a Fatih Akin como un de los grandes directores jóvenes europeos.

Resuelta que lo que para Akin resultaba un receso, un viaje tranquilo por un rodaje, para muchos era una prueba, la de ver qué tal le sentaba al director el cambio de juego, de tercio, de estilo y lenguaje. Akin ha cumplido. Alejado del drama brilla menos, impacta menos una comedia ligera que crudo drama, pero sigue mostrando las mismas virtudes y un gran acierto. “Soul Kitchen” no será una película de culto memorable, pero cumple esa necesidad vital del ser humano de reírse, de alegrarse una tarde.

Masquecine: Sobre el cine de Fatih Akin

ALFONSO CARDENAL

Síguenos en Facebook!

Si te ha gustado este post, ¡compártelo!
Comparte

One Comment

  1. Loreto-Carlos
    13 Abril 2010

    Totalmente de acuerdo. No es una gran película, pero pasamos una tarde agradable. Uno de los problemas que su ritmo es muy desigual.

Leave a comment

Your email address will not be published.