Cisne Negro (Darren Aronofsky, 2010)
Febrero 15, 2011 by Masquecine
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Natalie Portman ha trabajado duro para la preparación de su papel en Cisne Negro. Un año antes de comenzar el rodaje ya practicaba 5 horas diarias de ballet para asegurarse, a pesar de su experiencia en el baile, que no se lesionaría al llevar a cabo la coreografía diseñada para la película. Una historia sobre el sacrificado mundo del ballet, al que sin duda hay que entregarse en cuerpo y alma para conseguir vivir de él.
En su anterior título (El Luchador, 2008), Darren Aronofsky nos mostraba la decadencia a la que había llegado una antigua estrella de lucha libre y sus intentos por permanecer en ese mundo (lo único que sabe hacer) y volver a la superficie después de haber tocado fondo. Ahora, en Cisne Negro, nos presenta a un personaje que comienza una carrera motivado por sus propios deseos, acrecentados por los de una madre ex bailarina, frustrada por no haber prosperado en esta disciplina, o simplemente por haber tenido que retirarse de ese mundo por razones meramente biológicas.
Cisne Negro es, además, una de las mejores películas de Aronofsky, sino la mejor. Con esa facilidad que tiene de desmembrar la psique de los personajes y llevarles hasta límites insospechados, en esta ocasión lo desarrolla durante una fantástica historia sobre frustración, competitividad, inseguridad y paranoia. Una película muy cuidada visualmente y magistralmente dirigida e interpretada.
Una nueva joyita de Aronofsky que, si bien es mucho más digerible y más para todos los públicos que cualquiera de sus primera películas (véase Pi, fe en el caos o Requiem por un Sueño, de 1998 y 2000 respectivamente), no deja de lado esos recursos cinematográficos con los que lleva al espectador a sufrir con el personaje. Un estilo que hace que este director tenga tantos admiradores como detractores.
Cisne Negro se estrena este viernes, 18 de febrero.
VANESSA PASCUAL


