“Radio Favela” para disparar palabras
Febrero 1, 2010 by Masquecine
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Somos un “primer mundo” que mira asustadizo y con distancia los poblados suburbiales que se nutren de los escombros y basuras de las grandes ciudades y a los que les es muy difícil salir adelante. Somos los que lamentamos y tememos la delincuencia que surge en sus laberínticas calles y esperamos que se mantenga allí para por lo menos saber por qué calles transitar y hacer turismo y por cuáles no. La delincuencia surge como necesidad y también como vía de autodestrucción, y siempre nace promovida por organizaciones cuyos capos suelen ser de la alta sociedad y a los que les interesa que en estos suburbios la cosa siga funcionando así. Gentes abandonadas a su suerte, y los privilegiados y enriquecidos de las grandes ciudades que los vigilan y controlan. Un muro imaginario que hará imposible la integración de los jóvenes en una sociedad en la que tengan acceso a las oportunidades a las que todo ser humano debería acceder. Ghettos que funcionan como recogedor de la “mierda” que barren hacia fuera las administraciones. Es en estos casos en los que sólo queda la opción de autoorganizarse. Y así surgen iniciativas tan admirables como Radio Favela. Para “disparar palabras”, para hacer saber lo que ocurre dentro y fuera de la Favela a los que la habitan, pero también a los que están fuera, en la gran ciudad, adormilados con el ocio que ésta ofrece.
“Radio Favela” (2002) es una película brasileña dirigida por Helvécio Ratton (director, guionista y productor brasileño que en los 70 tuvo que huir a Chile como consecuencia de la dictadura militar en Brasil), basada en la historia real del nacimiento de una radio “pirata”, libre, en los 80, creada por un grupo de chicos de las favelas de Belo Horizonte. Ésta es la tercera capital más importante de Brasil, después de San Pablo y Río de Janeiro. Un centro urbano con rascacielos, vendedores ambulantes, señalizaciones de tráfico, hombres de traje caminando por las calles. Alrededor de este núcleo los barrios residenciales, escuelas, hospitales. De repente termina el asfalto y surge la tierra y las precarias construcciones de ladrillo. Un diseño urbano irregular por el que es difícil transitar, que se convierte en paraíso seguro de la mafia de la droga. El narcotráfico como salida rápida y fácil para algunos, pero que suele traer nefastas consecuencias tanto para el individuo como para el colectivo de las favelas.
Radio Favela ametralla: “La favela está de luto de nuevo. Cuatro jóvenes murieron por nada, asesinados por jóvenes como ellos. Entre ellos murió nuestro hermano Roque, que nos ayudó a crear esta radio. Mañana saldrá en la prensa que murieron cuatro traficantes. Pero el verdadero traficante, el dueño de las drogas, es el que vive en los barrios chic, anda con chofer y es un privilegiado. ¿Acaso plantamos marihuana o refinamos cocaína en la favela? Entonces ¿por qué no impiden que la droga suba? Sólo quiero saber eso. Vamos a hablar claro. Todo el mundo sabe quién es el que deja subir la droga aquí. [suena una sirena de la policía] El mismo que entra en tu casa sin pedir permiso. Es el mismo que te detiene en la calle y pregunta después. ¿Y cuándo los chicos de la favela descubrirán que el camino de la droga sólo lleva al cementerio? ¿Cuántos morirán aún para que los otros aprendan que no es por ese camino que la vida mejorará?“
Las radios comunitarias juegan un papel fundamental en los países latinoamericanos, no sólo como alternativa al monopolio de los medios por los grandes grupos, que informan desde y para los grandes poderes políticos y económicos de estos países, sino también para que la gente menos aventajada económica y socialmente tome conciencia de su situación y puedan valorar la realidad que viven en contraposición con otras realidades posibles. Para la transformación de una situación, en este caso de un ghetto totalmente abandonado a su suerte y sin las mismas oportunidades de desarrollo social que su vecina, la capital (esto es constante en las capitales latinoamericanas), es imprescindible tomar conciencia de la situación de cada uno y sus semejantes. En Radio Favela se denunciaban las condiciones en las que vivían sus gentes, los riesgos e intereses que había detrás de su mantenimiento, así como se promovía la difusión de expresiones culturales realizadas en la propia favela.
Radio Favela educa: “La mayor parte de los chavales de la favela deja la escuela porque lo que aprende allí no tiene nada que ver con su realidad y lo que quiere en la vida. Los forman las madames de las calles asfaltadas. Dan clases a los hijos de los trabajadores de la favela. Los chavales pierden interés por el estudio y ya sabemos qué pasa. Hoy mismo recibimos una carta de Nem. Está en la cárcel de Neves. El chaval jugaba al fútbol con nosotros y hoy está entre rejas. Durmiendo en la celda de cara a la letrina. Oigan lo que nos ha escrito: Quiero que esos chicos sepan lo que me pasó para que no hagan lo mismo. Creí que podía ganar todo rápido. El dinero que uno gana con la venta del dinero no sirve. Sólo sirve para morir joven, o para pudrirse en la cárcel como yo. Y lo que estoy pasando no se lo deseo a nadie. Aquí dentro sólo siento sufrimiento y humillación.” Chiquillos, ¿están oyendo? Dejen de ser cabezas huecas. De ellos la prisión está llena. Pero siempre cabe uno más.“
VANESSA PASCUAL



Ya te lo decía, hay películas muy buenas como para acabar los estrenos que anuncia El País o El Mundo
Si nos equivocamos de peliculas y perdemos el tiempo con algunas que estan en exposicion es porque no hemos seguido vuestros consejos.PROMETEMOS HACEROS CASO
yo pude ver la pelicula cuando estaba en el instituto y la verdad que está bastante bien, un poco triste y eso pero muy chula
es interesante ver como contraresta la esperanza de los chicos de la radio con la dureza de las calles…personalmente la recomiendo bastante, ademas como suele pasar con este tipo de temas, te abre la mente y da que pensar
en portugués te enteras bastante bien y tiene su gracias, como tampoco fue una película muy importante el dobleje debe ser muy malo
la próxima Tropa de élite… que no la he visto…
a la administración y a los grandes poderes y narcos les interesa que la cosa siga así… desgraciadamente forma parte de la economía subterránea, pero no puede hacerse de cara a todos en la gran ciudad… así que se opta por las favelas, en las que para ellos la vida de la gente no vale nada… triste…
Esta peli no la he visto, pero cuando vi tropa de elite me quedé bastante flipada…Los habitantes de las fabelas son solo un eslabón en la cadena de corrupción que se mantiene entre todos (los que producen, los que consumen, los que permiten…) y a menudo el más débil…
Intentaré verla y a ser posible en Brasilero para ver si lo entiendo
la película está bien, da otra visión de las fabelas y de las personas que quieren hacer otro tipo de cosas… se ha impuesto el estereotipo de que las favelas están llenas de chiquillos con pistolas…